Cuando el Cielo te visita
Le surcan la cara mil historias de amor. Profundas y suaves. Como si, al deslizar sobre ellas los dedos, se pudiese acariciar el sentido de abrir los ojos cada mañana. Los suyos son azules. Chispeantes, también. Y lo llenan todo cuando ella entra a la sala donde aguardan sus «hijitos» la visita de cada semana. …
